Sendai
Aprovecho para reivindicar la figura de Juliano el Apostata, pedazo de emperador olvidado que se dio cuenta de lo mal que le sentaba a Roma el haber adoptado esa religion del desierto adora-carpinteros y propuso un regreso al glorioso paganismo copiado de los griegos sin ningun pudor ni pagar copyright.
Es que adorar a un tipo que crucificamos nosotros mismos siempre me ha parecido un poco retorcido.
Lastima que fuese muy breve y muriese en batalla antes de poder cambiar gran cosa. Si hubiese triunfado (lo dudo muchismo) igual nos habriamos ahorrado al activista argentino y nuestras abuelas hubiesen adorado a Atenea, la diosa de la sabiduria, igual nosotros adoramos a la del culo divino.