He aquí la última reflexión de Pepe Domingo Castaño, según los medios.
Me asaltan los 80 y noto que se acerca un poco más el horizonte. Se me escapa del alma un suspiro tan largo como el tiempo. Los besos que me dieron, ya no vuelven y he aprendido a mirar el calendario con ojos cada vez más cansados y más lentos.
Viene de la radio un tufillo rebelde a tiempo muerto. Como si de repente los árbitros de octubre engañaran al VAR de los deseos para marcar el gol en el descuento. Me asaltan los 80 y empiezo a ver distintos a los míos. Mis hijos se me alejan de los ojos, mis nietos me recuerdan demasiado que la vida es aquello que se muere. Y mi Tere sigue ahí dándolo todo, en un partido loco con el final escrito, en el que solo ella sabe marcar los goles.
Y los otros, mis amigos de días y de noches, sé que andáis por ahí de copa en copa, manteniendo muy vivos los recuerdos, de cuando todo era más intenso. Con teneros ahí ya es más que suficiente para decirle a octubre que no le tengo miedo, y que dentro de un año aquí estaremos juntos nuevamente, porque estando vosotros a mi lado no se me olvidará seguir cumpliendo.
😥