La trilogía original es la mejor llevada, como pelis de aventuras. Las precuelas molan porque tienen ahí un entramado político interesante y épico, aunque por desgracia estén peor dirigidas. La última trilogía tiene altos y bajos, es confusa y cuando te saca una buena idea la cambia rápidamente porque ofrecer algo nuevo e interesante le dió canguelo a alguien.
Y luego está Rogue One, que tiene la mejor secuencia de batalla de todas las películas y posiblemente todas las series de Star Wars. La batalla de Scarif, especialmente todo lo que tiene que ver con las naves, no es sólo espectacular sino que tiene sentido si se analiza desde un punto de vista militar dentro del contexto del universo.