A mí no me molestaba eso cuando trabajaba de camarero, la verdad. Prefería 1000 veces recoger una mesa en la que parece que han comido personas medio civilizadas con un paquetito de tabaco al lado antes que una mesa en la que parece que han comido babuínos, por mucho que todo lo que hubieran comido sea del bar.
Os pondré un ejemplo: Uno de los bares en los que estuve tenía cerca dos churrerías; estaba permitido comprar churros en ellas y tomarte las bebidas en el bar. Yo aún no sé cómo la (una pequeña parte de, para ser honesto) gente puede ser tan jodidamente asquerosa comiendo. Los papeles de los churros esparcidos sistemáticamente por toda la mesa y suelo, azúcar e incluso churros en todas las sillas, colacaos y cafés derramados por la mesa... Y generalmente siempre son los mismos, no suele ser cosa de que hayas tenido un mal día. Muchas veces dejaban incluso bolsas de plástico con basura (cosas que habían comprado en otro sitio y dejaban el envoltorio o la caja en la bolsa), incluso recuerdo una vez que tuve que recoger un pañal, cagado y sin enrollar.
Pero bueno, esa es la parte mala de trabajar de cara al público. La mayoría de la gente suele ser afable y considerada.