—Pues ya tenemos el Cerebro Matrioshka configurado. Cuando le des al botón se empezarán a simular billones y billones de personas.
—¡Espera, espera! Vamos a meter una pista. Vamos a permitir que alguna de esas personas pueda darse cuenta de que están siendo simuladas.
—¿Cómo? En plan, ¿una minúscula discordancia en las leyes naturales? ¿Algo que sólo puedan deducir las mentes más avanzadas, el puñado de científicos más prestigiosos de cada generación, y sólo tras haber colaborado durante siglos en experimentos costosos y minuciosos?
—No, algo que pueda ver cualquier gilipollas