Shiroyama Vinicius no ha hecho ninguna salvajada y mucho menos para la caña que le dan.
Ya, pero llega un momento que la afición no te traga la tontería número 20, y menos cuando llevas año y medio arrastrandote por el campo mientras pides que se te doble el sueldo y vas a lío por partido, con tu entrenador o con un niño de 10 años de la afición rival. Pero arrastrándote de ir andando, no de que tengas un bajón y no estés rindiendo igual, que es entendible para cualquier deportista humano. En cualquier otro ámbito nadie defendería esto, ni defenderías a un compañero de tu curro comportándose como tal, produciendo 1/10 parte de lo que producía cuando se le contrató mientras pide el doble de millones, y el jefe salvo que sea su padre, no es que lo despida ipso facto, es que además le mete un guantazo con la mano abierta por reírse de él.
Shiroyama han confundido autocrítica con estar 2 semanas seguidas hablando de cualquier salida de tono que un jugador haya tenido en un calentón.
Pero no hay que confundir a los cuatro haters de Vinicius por ser Mbappé lovers y viceversa, ni las campañas de la prensa con la afición general.
Vinicius lleva mucho tiempo comprando papeletas para el boom y no ha parado hasta reventar la olla. Todos los futbolistas tienen presión física de todo tipo y su actitud no tiene nada que ver con la presión que pueda o no sufrir, cosas criticable en un club de esta magnitud sea el aficionado gordo, flaco, fofo, roca.
Esto decía Van der Vart el otro día:


No tiene mucha pinta de gordo fofo que ve un partido a la semana y le dice a la gente como tiene que correr.