Lo que cuesta entender es que te obliguen a aceptar un puesto de trabajo porque si no las consecuencias destrozan tu carrera. Que vale que en la práctica esto se solucionaba dejando clara tu postura con el seleccionador antes de la convocatoria, pero la norma absurda estaba ahí. Si no te sale del higo ir a la selección no debes buscar la forma de conseguir que no te convoquen, o de que no te multen, sencillamente deberías decir que no te sale del higo y ya y a buscar el-la siguiente.
Las únicas consecuencias deberían radicar en la exposición ( buena o mala) que dejas de tener por no jugar en esa convocatoria.