Nunca. Rehuyo problemas absurdos y soy bastantr calmado (y el alcoholnunca me ha afectado al cerebro especialmente, soy consciente de lo que hago aunque no me tenga en pie). Y cuando me he enfadado de verdad, ha sido el otro el que se ha ido o ha calmado las cosas.
Solo recuerdo dos problemas en el colegio, uno de pequeño que a saber por qué, a la salida a un compañero le di un puñetazo en la sien, cayó redondo y seguí mi camino. En dos dias tan colegas. Y otra ya mas mayores con un abuson que un día fue a por mí y le hice frente, acabo diciendo que era broma, que yo era un buen tipo. Luego le vi pegando a otro que me caia mal.
De adulto nada.