Vaya puto juegazo, sorpresón.
Si tuviese que ponerle un pero es el (para mí, opinión muy personal) horroroso apartado artístico, me parece feísimo, coño.
Menuda hija puta la del museo, se me hizo tan difícil que acabé el combate con una edad que se supone que tendría que haber convivido con los dinosaurios.