Yo prefiero pensar que la virtud está en el equilibrio.
No hay nada malo ni nada bueno, todo depende de la medida, no me gusta demonizar ningún alimento, ni divinizar ninguno, pienso que no hay nada de malo en comerte un bollicao de vez en cuando, por ejemplo, lo malo es comerlo todos los días.
Además, los nutricionistas cambian de idea cada cierto tiempo, primero que si los zumos son sanos, luego son veneno, los huevos son el demonio, ahora puedes comer varios sin problema, luego que si la quinoa es el alimento de los dioses…..