[desconocido] no es que sea un drogadicto, es que es también el Walter White del tenis.
Ha llegado a un nivel que hasta los propios recogepelotas (seguramente seleccionados por su equipo), le pasan la mandanga durante los partidos.
La situación es terrible. Hay mucho miedo a decir la verdad, pero quizás en un años se destape todo.