Al final lo mejor que puedes hacer es tomar nota de los síntomas, con calma, y llevarlos escritos a tu doctor, que es quien te diagnosticará y tratará de acuerdo a esto. No tiene nada de malo saber de enfermedades aunque sea por curiosidad, pero cuidado con ponerse en plan hipocondríaco, que hay una línea muy fina entre diagnosticarse y auto-engañarse.
Ya sabéis que Google siempre os dirá que tenéis cáncer. Da igual lo que sea.
Aunque si nos ponemos filosóficos, todos acabaremos muriendo de algo algún día, así que quizá Google tenga razón al decirnos que tenemos cáncer.