La moralidad es un concepto humano que se aplica únicamente a seres o colectivos intrínsecos, es decir, aquellos que forman parte del grupo denominado ‘humanidad’.
No tiene validez como criterio de juicio desde una perspectiva extrínseca. No existe una base moral fuera del grupo ‘humanidad’, por lo tanto, no se puede juzgar a la humanidad en su conjunto desde fuera.
Es como intentar evaluar si los leones, los volcanes o los agujeros negros son buenos o malos.