Supongo que depende del entorno, pero en mi caso, a mi si me gusta tratar con la gente. Hay de todo y desde luego que me he encontrado con energúmenos, pelmazos y gente que no atiende a razones. También hay días que estás más saturado y tienes ganas de desconectar. Pero al final, haciendo balance, doy más importancia a los aspectos buenos como la gente amable, las que te cuentan historias curiosas o incluso gente que te puede enseñar valiosas lecciones.
Pensar en un trabajo cara el pc todo el día o en una cadena de montaje, si que me destrozaría al final.