Se va un pedazo de mi infancia, adolescencia y adultez.
Como olvidar cuando era niño y veía en la vieja tele de tubo junto con mis hermanas los episodios a las siete de la noche (breve anécdota: había un canal local que pasaba los episodios en la mañana bastante mas adelantados, a veces faltaba a la escuela solo por ver los episodios a esa hora)
Recuerdo que mis padres me compraron varios muñecos, pero no eran originales y muchas partes ni siquiera estaban coloreadas correctamente (ejemplo: las botas de Gokú eran del mismo color que el pantalón) y usaba tempera para pintar esas partes y que quedará bien. La verdad que también me quedé picado porque nunca terminé la colección, recuerdo que en la playa me encontré un Freezer, no recuerdo exactamente pero le faltaba un brazo o la cola, igual como era niño estaba contentísimo.
La de veces que intenté convertirme en super saiyajin y nunca faltaba el amigo que juraba haberse convertido por unos segundos XD.
Mi cuñado una vez me comentó que cuando pasaron acá en mi país por primera vez los episodios de la saga de Freezer, el estaba en época de universidad y me decía que toda la parte de los episodios de la batalla, posterior transformación de Gokú y los clásicos cinco minutos para que explote Namekusei fueron un fenómeno en plan que la gente iba a los bares de forma masiva como si de un partido de la selección se tratase.
La de incontables cromos que habré comprado, la de incontables veces que habré dibujado a Gokú y compañía, es que joder, son tantísimas cosas y tantísimos buenos momentos, además Dragon Ball básicamente fue una puerta para poder disfrutar de un montón de series que sigo hasta el día de hoy, simplemente no es posible saber con certeza cuanto ha influido en mi vida.
Descansa en paz maestro y gracias por tanto.