El desgaste absurdo de las armas blancas. No me importa que se gasten de manera lenta y haya una mecánica de reparación, pero que casi tengan una usabilidad absurda similar a las armas de un beat’em up noventero hace casi que me estropee el juego entero. El límite del odio es la mecánica de Zelda BotW: te tragas una zona secreta, aceptas el desafío, lo superas, el premio es una espada preciosa y poderosa que… literalmente te da para dar 30 mandobles y… desaparece para siempre!!! No aguanto eso, es que me quita la ilusión de conseguir armamento.