Qué puto agobio me ha dado solo de verlo. Me recuerda a una vez que fui con unos amigos a un sitio cerca de mi pueblo que llaman “la mina” que estaba en un monte ahí cerca. Empezamos entrando en una gruta y pasabas entre diferentes cámaras como mucho tenías que agacharte, pero llegó un momento en que para ir avanzando ya tenías que empezar a arrastrarte. Yo me quedé en la una cámara donde ya el siguiente agujero me parecía muy estrecho, pero ellos se metieron a rastras y al final por suerte llegaron a un sitio donde se ampliaba y pudieron dar la vuelta, pero me contaron que se iban animando los unos a los otros a avanzar más y más y llegó un momento en el que pensaban que no iban a poder dar la vuelta. Fue la última vez que fui al campo con ellos. Luego me contaron que otro día volvieron y siguieron hasta el final y otro extremo del túnel daba al exterior.
Poco nos pasa para las tonterías que hacemos a veces.