Darle al botón, lo otro no lo soporto.
Más que nada porque los de darle mucho al botón suelen ser juegos en los que precisamente busco eso, como las aventuras y novelas gráficas. Es que para mí el problema nunca ha sido la cinemática como tal, para mí el problema es la excesiva presencia de éstas en un juego cuyo género es, a priori, la acción (y dentro de la acción, que es el género más grande que existe, ya podemos empezar a hablar de géneros específicos).
Para entendernos. Demon's Souls puede estar hecho de dos formas distintas:
Tal cual es. O sea, como existe a día de hoy.
Haciendo que la primera vez que vas al Palacio de Boletaria salte una cinemática de 17 minutos, después, dos minutos más tarde, cuando subes las primeras escaleras, aparece otra cinemática para mostrarte que alguien, arriba, está bajando una reja. Después, un poco más tarde, aparece otra cinemática para enseñarte que el Caballero Negro del pasillo estrecho, justo delante de la habitación donde está el Rey Doran, mantiene una conversación con alguien sobre los demonios; después de eso, hay otra cinemática de 4 minutos para presentarte a Ostrava, pero la cosa no acaba ahí, porque mientras andas con él y luego subes los andamios, el suelo comienza a temblar y, claro, el temblor hace que tu personaje se vaya cayendo y tienes que pulsar un botón para no caerte mientras tu personaje va andando pegado a una pared agarrándose la cintura haciendo como que pierde el equilibrio. Justo después de eso, llevas al valle donde están los dos dragones tirando fuego; ahí hay otra cinemática que te enseña cómo llegan. Por supuesto, no podría faltar la cinemática de 15 minutos de la Falange, quizás con un flashback enseñándote al humano que era originalmente antes de transformarse en demonio.
Y después de todo esto y algunas cinemáticas más, ya habrías terminado el 1-1. Ahora sólo te quedan 2 mapas más con las mismas o más cinemáticas y, después, 4 mundos distintos más, cada uno con sus 3 niveles distintos repletos de cinemáticas. En cuanto a diseño de niveles, mecánicas y demás, el juego es exactamente el mismo. Sólo que el primero se dirige a jugadores y el segundo a usuarios de Netflix. El primero lo juega la gente que dice "a ver con qué coño me doy de hostias que le voy a hundir el pecho desnudo", y el segundo lo juega la gente que abre hilos preguntando "gente, qué build es la más potente para pasarme este juego" con la intención de sufrir lo menos posible y así amenizar la parte jugable de relleno entre cinemática y cinemática.