Pues mira, a colación del hilo he de añadir que he cenado de puta madre, unos boquerones en vinagre, queso curado (pero del bueno ¿eh?) que el corte me ha salido cojonudo, un jamón cortado a cuchillo, pan moreno crujientito con Cameiot (un embutido muy típico mallorquín proveniente del cerdo que es ambrosía pura), unas almendras tostaditas en air fryer (bendito electrodoméstico) y todo aderezado por un vinito blanco buenísimo bien fresquito llamado Blume (a 5 euros la botella en el Lidl, tampoco os creais) y oye, que me he quedado como Dios.
Y eso es todo, hasta la próxima, amigos.