Lo hablaba ayer con los amigos, pero creo que lo que más falta le hace a Zelda a día de hoy es mejorar el combate de los enemigos.
A Link no hay que tocarlo para nada. Tiene opciones a raudales para hacer lo que le dé la gana e improvisar como quiera, en ese aspecto es una delicia. El problema es que pese a tener un Link tan labrado en cuanto a movimientos, los enemigos no proponen nada. No recuerdo ni un solo jefe de BotW y el único enemigo que recuerdo son los Centaleones, que eran la única cosa en todo el juego que te obligaba a aprenderte, o te entretenía el combate pues tenía una dinámica fija de "enemigo hace esto, se contrarresta con esto". El resto de jefes, es moverte por el escenario y hacer daño con lo que tengas, sin más, y sin prestar realmente atención a secuencias ni patrones de ataque.
Si "acercasen más" el combate cuerpo a cuerpo de Link y te obligaran a estar todo el rato dentro del rango de ataque del jefe, o casi todo el rato, y a estos le dieran combinaciones de movimientos telegrafiados con los que poder jugar y que te obligara a hacerlo si quieres pasar el jefe de manera que cueste y sea desafiante o, en resumen, si incorporaran la dinámica de enemigos de los Souls, los nuevos Zelda mejorarían muchísimo, muchísimo. Porque yo el BotW lo dejé al final, aburrido de no sentir que progresaba. Había llegado a un punto en el que sólo iba de Centaleón a Centaleón porque me entretenía la pelea con ellos, pero es que fuera de eso no sentía en ningún momento la presión o la intriga de saber qué zona nueva me esperaba o con qué jefe me iba a enfrentar y cómo sería el jefe, pues son genéricos y carentes de cualquier tipo de personalidad en cuanto al combate se refiere. Yo no creo que nadie se haya pasado el DS3 sin acordarse de Sulyvahn, por ejemplo, o de la Bailarina, o del Rey sin Nombre o incluso de su primera interacción con Gundyr en el tutorial, pero yo por no saber es que no recuerdo ni los combates en sí de BotW contra sus jefes principales.