Cuando a mi mujer le salió la posibilidad de ir a currar a Harvard, descartamos de mutuo acuerdo la oferta precisamente porque allí no estaríamos tranquilos cada mañana que dejáramos al niño en el colegio. Y con cada noticia de estas que sale, más claro tengo que hicimos lo correcto. No es un país en el que me apetezca vivir y mucho menos con niños. Espero que algún día sienten la cabeza y se den cuenta del problemón que tienen.