Cucurella empezĂł la Euro rindiendo por encima de sus posibilidades, es un soldado que se lo deja todo en el campo y va a ser para siempre cultura pop de este paĂs cuando levantemos la copa el domingo, pero los polvitos mágicos se le acabaron en octavos.
En cuartos todas las que metió al área Alemania fueron por su perfil y lo de anoche fue anticompetitivo. Dejar recibir y controlar cómodo, flotar a dos metros y recular, recular y recular ni es defender ni es nada. Por suerte Nico estuvo atento y solidario en las ayudas para molestar lo justo y Dembele decide/acaba bien una de cada diez.
Le ata las botas al bueno de Capde que en el ciclo Euro-Mundial no le vi superado nunca por un extremo.