Espero que cuando volvió a casa tras tanto tiempo le estuviese esperando un gordo con gafas y sombrero y bate de béisbol que le amenazase con "¡has cogido la casa incorrecta, bufón!", pero entonces le reconoce y en vez de atizarle le dice "¡oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh mi perro!"