Laolama
Sigues repitiendo esto como un mantra en todos los hilos cuando no es más que una hipérbole por no querer respetar que existen opiniones diferentes respecto a la sostenibilidad de la industria o al camino que seguirá a medio plazo. Absolutamente nadie, en ningún momento de la historia de tres foros, ha dicho nunca que quiera retrotraer la industria a tiempos de PS2. Eso es una exageración sin fundamento y simplificar una posición de debate al mínimo.
Lo que sí es indudable es que existe un problema de sostenibilidad grave en un sector entero del mercado, que son los triple A, mayormente occidentales, pero también le ocurre a varios orientales cuando se meten en ese fregado. Desarrollos cada vez más largos, con inestabilidad y explotación laboral, y objetivos de ventas irreales que fuerzan alteraciones y perversiones en el diseño de los juegos, por razones económicas o ideológicas, que en último término provocan lo que se ha visto en 2024, que prácticamente todos los AAA occidentales hayan decepcionado a nivel de crítica, ventas o ambos, y que ocurran despidos masivos en los estudios. Y me atrevo a dudar que las condiciones laborales actuales de la industria sean las mejores jamás vistas solo porque en una cuestión de volumen en varios indicadores sean más altas. Ha existido un sobredimensionamiento que se está corrigiendo, es posible, pero los problemas estructurales van más allá de esto y es evidente que solo están afectando a un segmento en particular que no ha hecho las cosas bien.
Denunciar ese modelo y pedir un cambio es bien distinto a lo que planteas. ¿Puede ser una menor ambición técnica una solución? Puede serlo, porque a la vista está que no la necesitas en absoluto para ser un éxito comercial sin tener que irte a Nintendo. Ninguno de los últimos 4 juegos con más premios GOTY acumulados en su año son un referente técnico, por lo que parece evidente que algo ha cambiado en ese sentido con la progresión de la escalada de costes. Pero hay más soluciones, empezando por la sindicalización de los devs para que protejan sus condiciones laborales, y otras tantas que tampoco voy a ponerme a elaborar porque soy bien consciente de que caerá en saco roto.
En resumen, la situación actual de la industria dista mucho de ser un debate cerrado con una sola posición válida, y nadie sabe a ciencia cierta qué le depara en el futuro.