Imagina ser un macho con genética deficiente y escasas habilidades sociales, con una vida en la cual has podido observar como machos mas altos, con espalda mas ancha, mas agresivos y territoriales son los que han acaparado a todas las mujeres, tanto aquellas con unas nalgas muy fértiles y femeninas como las que no.
Como macho mediocre te rindes y entras a una espiral sosa de rutina en tu día a día sin esperanzas de obtener gratificación, estímulos, ni ningún tipo de afecto femenino que te ayude a producir endorfina para que las responsabilidades y situaciones de estrés diario se puedan hacer mas llevaderas.
De repente un día ocurre lo inimaginable, una hembra de buena genética y nalgas llamativas entra a tu dominio, la cual está aparentemente interesada en ti como hombre, no como herramienta para conseguir un objetivo o una fuente inagotable de recursos, si no interés genuino en el plano mas carnal y biológico.
Como eres un perdedor no sabes como gestionar la situación, tu corazón se acelera y aunque nervioso, empiezas a notar cierta calidez y excitación que es totalmente nueva para ti, en tan solo un par de minutos tu cerebro ya procesó distintos posibles escenarios futuros con la chica en cuestión, donde todos estos escenarios cargan con una connotación muy positiva, satisfactoria y llena de optimismo.
Desde ese estímulo inicial, tu cuerpo comenzó con un proceso de sanación sin que tú lo detectaras, sin embargo algo inesperado ocurrió.
Todo era falso, una ilusión, era una broma. Lo que ocurrió solo se trataba de un espejismo, al final fuiste obligado a aterrizar rápidamente, de repente lo comprendiste, no había manera de que algo así ocurriera genuinamente. Después de eso empiezas a notar como una especie de pesadez en el estómago, como si hubieras comido piedras, un leve dolor de cabeza, resequedad repentina en la garganta y un dolor punzante en el corazón.
No pasa nada, llegará la noche y podrás aferrarte al alivio de que falta un día menos para el final, pero esta vez teniendo cuidado de no caer en esos peligrosos espejismos que hacen el camino aún mas difícil.