Los servicios de suscripción habrán crecido, así como el streaming, pero ambos modelos estarán muy por detrás de la venta tradicional de juegos que a día de hoy no deja de crecer año tras año.
Esto será asi porque las granjas de hardware necesarias para dar servicio a tantos cientos de millones de usuarios simplemente no son rentables para las compañías que tengan que encargarse de ellas.
El físico quedará como nicho solo aplicable a ediciones especiales que pasarán de manera sostenida de los 100 dolares/euros.
La multiplataformidad será total y absoluta, y a las consolas, que solo quedarán PlayStation y Nintendo, se las habrá obligado mediante leyes a la apertura de sus sistemas a otras tiendas.
Y esta multiplataformidad abarcará también al mercado móvil.