No creo, pero siempre me ha parecido paradójico que cuando era pequeño quería mil videojuegos porque tenía todo el tiempo del mundo pero no había ni un céntimo. Ahora que de mayor tengo el dinero y un cojón de videojuegos, falta tiempo por todas partes. Inyustisia.
Es como la norma no escrita de que todo lo que está bueno engorda y lo sano normalmente es tirando a insípido.