Aquí que todos somos muy nichosos y vamos ataviados con nuestro batín rojo mientras fumamos en pipa a lo Hugh Hefner tenemos muy claro que es un privilegiado.
Pero en el mundo real el chaval quería su mierdijuego de deportes y se ha encontrado un juego que ni ha pedido, ni le gustará y probablemente de una IP que se la suda.
Así que, está bastante claro que le han tangado.