Catar unas nalgas de hembra es una acción totalmente indispensable para el macho hetero, yo personalmente lo recomiendo hacer al menos una vez a la semana.
De lo contrario, el macho, al ser esclavo de su biología y el estar geneticamente programado para buscar la reproducción por el placer que dicha acción provoca, desarrollará ideas de todo tipo que mancharán su corazón y pervertirán su mente, lo mismo les ocurrirá a los que tienen de filosofía el celibato para un supuesto desarrollo espiritual, gran mentira, el ir a contra corriente de su programación genética provocará que el macho en cuestión distorsione su mente y de manera gradual vea con un componente sexual a personas u elementos que en una mente sana no lo verían de dicha manera, entiéndase animales, niños, y objetos con agujeros; esto es debido a que la energía sexual atrapada intenta canalizarse y buscar caminos no convencionales, el resultado es un hombre roto y totalmente castigado a estar en una lucha constante dentro de su ser para no someterse a sus perversiones mas impuras.
Por otro lado tenemos aquellos machos que buscan el apareamiento usando una actitud excesivamente aduladora y sumisa con las hembras de su entorno para compensar su falta de encanto natural y mediocridad genética, esta técnica, si bien les resultará a un porcentaje, quienes no lo logran y observan como machos con una actitud opuesta a la que ellos emplean son los que tienen éxito en probar las mieles hembri nalgares, como consecuencia empezarán a desarrollar rasgos sociopatas y tendencia a masturbarse con dibujos que aparentan apariencia de niñas menores.