«Imagínate llegar a casa y verte la cabeza de tu perro en la puerta y no encontrar el cuerpo… Me he quedado paralizado».
Tiene pinta de que dejaban al perro fuera en la finca, que suelen tener un ladrido muy molesto y agudo, y si era de esos que está continuamente ladrando, algún vecino se habrá tomado la justicia por su mano. Vamos, que si es ese escenario, que apunte a los vecinos y que cuente a la policía las quejas previas o que el perro era bastante molesto para que aten cabos, pillen al desalmado y le caiga una buena con todo lo que la ley pueda dar.