Empalar al zombi en el cuello no sirve de mucho, de modo que Bailey da un paso hacia atrás y vuelve adelante con una elegante pirueta para cortar al zombie del hombro a la cadera contraria, haciéndolo caer en dos pedazos. Una sonrisa de satisfacción asoma a sus labios, aunque templada por la oscuridad y los gemidos de los no-muertos que los rodean. El peligro es obvio.
"Repliégate un poco Bailey, ¡estás muy lejos de la entrada a la colina!"
Aunque Bailey escucha la advertencia de Rachel, sabe que los demás aún necesitan un poco de tiempo para llegar a sus sitios, y King y ella pueden moverse rápidamente y tienen la capacidad de aguantar. Mientras relaja el brazo de la espada y se prepara para defenderse del zombi que tiene a su izquierda, y el que está a su derecha, ambos empezando a girarse hacia ella, Bailey levanta la voz. "¡Os seguiré en un momento! ¡Continuad adelante!"