Ha habido un eclipse, que explica que se haya hecho de noche. En cuanto ha terminado, parece que los zombies se han vuelto hostiles. Alguien ha llevado a cabo el ritual del Silencio en la Capilla de las Mil Voces. Puede que Verbal. No se ha comportado de forma extraña, pero puede que tuviera un papel que cumplir y mantuviera perfil bajo.
Más adelante, Rachel encuentra un texto litúrgico atribuido a un prior de Ilmater, donde se describe el uso ritual del silencio en ciertos días de luna menguante, con las puertas de la capilla cerradas y las lámparas apagadas “por memoria non dicha de los antiguos custodios”. No se explica a quién se refiere, ni cuál es la custodia. Solo se indica que “las tumbas han de permanecer sin nombre, e sin honra visible”.
Un plano sin título, encontrado entre hojas de oración y calendarios de eclipses, marca siete puntos alrededor de la nave central de la capilla. Uno más al centro. No hay nombres. Solo una glosa al pie:
“Aquí fincóse la sangre, e dende aquí non ha de alçarse.”
Vamos, que se está montando el apocalipsis ahora mismo.
Hay que ir al promontorio a destruir la filacteria, cuanto más tardemos, más zombies se van a acumular, y nos vamos a enfrentar a los de las tumbas, que van a ser enemigos tochos, protegiendo la filacteria, más vale que ganemos iniciativa. Si queréis el amuleto ahora por si luego no es posible recuperarlo, hay que entrar ahora a la celda de Rynne.