No me quiero ni imaginar la ansiedad que debe darte cuando te das cuenta de la cagada que acabas de hacer.
Yo una vez, al meter la compra en el coche, me dejé una tableta de turrón en el carrito y no me di cuenta, cuando llegué a casa y vi que no estaba, me tiré un buen rato con el disgusto, así que imagínate 700 millones, me da un infarto.
Pd: El turrón era de los buenos, no de Hacendado.