Un grupo de menas incendia un centro en Teruel

Un bombero dentro del centro de menas incendiado.
Un incendio intencionado, provocado por menores extranjeros no acompañados (menas) en un centro de acogida del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) en la calle Comadre de Teruel, ha dejado un saldo de dos educadoras heridas por inhalación de humo. El suceso, ocurrido a las 3.00 de la madrugada de este viernes, ha reavivado las tensiones en el Casco Histórico, donde los vecinos llevan años denunciando el impacto negativo de este alojamiento en la convivencia del barrio. La gravedad del incidente, que obligó a evacuar el edificio y trasladar a los nueve menas a otros centros, pone en cuestión la gestión de estos espacios y el modelo de integración de los menores extranjeros no acompañados.
Según fuentes policiales consultadas por LA GACETA, los primeros indicios apuntan a que el fuego fue provocado deliberadamente por algunos de los menas residentes y la investigación está centrada en esta intencionalidad, ya que algunos de los menas «amenazaron con hacerlo» porque no acataban las indicaciones de los educadores ante «comportamientos inapropiados». Dos de ellos, de hecho, huyeron tras los hechos, pero fueron localizados por la Policía Nacional en Teruel alrededor de las 12.00 horas de este mismo viernes. Los nueve menores, tras ser evaluados en el Hospital Obispo Polanco y recibir el alta, han sido reubicados en otros centros, según ha confirmado la consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín. Sin embargo, la atención se centra en los dos educadores heridos: un hombre, ingresado en observación en Urgencias, y una mujer, en la UCI, aunque ambos evolucionan favorablemente.
El incidente no es un hecho aislado. Los vecinos de la calle Comadre y la cercana plaza de la Judería llevan tiempo alertando sobre la problemática asociada al centro. En febrero, un comunicado vecinal dirigido al Gobierno de Aragón denunciaba que los menas pasan la mayor parte del día y la noche en la calle, generando «ruidos, gritos y disturbios». También señalaban «conflictos frecuentes» entre los tutelados, que han requerido intervención policial, deteriorando la sensación de seguridad y afectando al descanso de los residentes. Algunos, hartos, han optado por mudarse.
El malestar vecinal también quedó patente en el pleno municipal del pasado 2 de junio, según recoge Heraldo de Aragón. Los residentes expresaron su frustración por la «falta de control» en el centro y la incapacidad de las autoridades para garantizar una convivencia pacífica. Denunciaron que el piso, que alberga hasta 14 menores, no cumple con las condiciones adecuadas de habitabilidad, careciendo de un salón espacioso, zonas recreativas y salidas de emergencia visibles. Las rejas en las ventanas, según los vecinos, agravan los riesgos en casos como el incendio de esta madrugada.
La gestión de los menores extranjeros no acompañados en Teruel, y en particular en este centro, se ha convertido en un polvorín. La reiteración de incidentes, sumada a la percepción de descontrol y a la falta de soluciones efectivas por parte del IASS y del Gobierno de Aragón, alimenta el rechazo de los vecinos, que exigen la reubicación de los menores en un lugar que garantice su bienestar y el del entorno.
Mientras las autoridades continúan la investigación, el incendio de la calle Comadre no hace más que avivar el debate sobre la inmigración y la gestión de los menores no extranjeros acompañados, un problema que, lejos de resolverse, parece enquistarse en el corazón de Teruel. Los vecinos, agotados, piden medidas urgentes para recuperar la tranquilidad en su barrio.