Hostias, he tenido que leérmelo un par de veces para creérmelo, y he entrado pensando que era jovencísima y efectivamente, 42 años.
Qué pena, joder, de ésta no te lo esperabas ni de casualidad, nadie la habría puesto en una necroporra, y a mí como actriz no me desagradaba.
En fin, una pena, putas enfermedades, que descanse en paz.