Esto me recuerda a una tía que conocí en una discoteca es mi época de joven lozano y en edad de merecer.
Quedamos dos fines de semana, y en la segunda cita bailoteando la intenté besar, en ese momento apartó la cara y me hizo la cobra. Seguimos bailando un rato y me lancé de nuevo (mismo resultado). Incluso una tercera, donde ella miraba a una amiga con una cara en plan "mira como me intenta besar el tío este".
El caso es que en todas esas ocasiones al mirarla no la veía a disgusto, al contrario, en vez de eso veía una sonrisa picaruela, se reía cuando me lanzaba a darle el beso, y me decía "no hagas eso" con un tonito de voz en plan tontito.
A esas alturas lo tenía clarinete, a pesar de los numerosos rechazos sabía que yo le gustaba y que estaba jugueteando (al igual que estaba jugueteando yo con cada intento frustrado).
Bueno, pues nos acamamos liando, y la tía me quería ver cada fin de semana.
Spoiler: La amiga me contó que jamás se hubiese imaginado que se acabaría liando conmigo de verdad, y que ella se había casado no hacía mucho (después de enterarme que estaba casada pasé del asunto).
PD: Si estuviese soltero a día de hoy no se si me atrevería a hacer lo mismo, que lo mismo me denuncia y acabo en comisaría.