Misko
Yo viví dos años en un piso, un noveno, que tenía debajo una rotonda de tránsito principal. TODOS los fines de semana los vecinos nos asomábamos a los balcones para ver al enésimo tonto que había salido volando tal cual al intentar coger la rotonda tras una recta urbana de varios kilómetros en la que ponían el coche a 200.