Lo de valorar las ciudades por criterios estéticos tiene sus riesgos. Normalmente parecerá más estética una ciudad como París, bastante homogénea arquitectónicamente, con edificios de no mucha altura, con un aire "clásico" (en este caso del siglo XIX) etc. Pero todo eso tiene un precio. Edificios más bajos y homogéneos implican menor densidad y concentración de actividades con lo que la movilidad se complica un poco más. Además, el metro cuadrado de vivienda será más caro. Me suena que en París hasta tienen ordenanzas para rebajar la altura de los edificios según su posición en las laderas. En una ciudad como las españolas del desarrollismo, más caótica, más heterogénea, más densa etc seguramente vas a tener vivienda más barata, más abundante y mayor concentración de actividades con lo que la movilidad a pie o en transporte público es más sencilla.
Todo esto tiene implicaciones prácticas claras. En España, al hacernos algo más ricos, hemos favorecido una planificación más controlada, más burocratizada, donde priman más los criterios estéticos y otros estándares de calidad. El coste ha sido menos vivienda y más cara, directamente fuera de la capacidad adquisitiva de parte de la población.
Un saludo