Mi mejor momento fue cuando después de comprarme la PlayStation se la envié a un amigo para que le pusiera el chip y con un juego de regalo.
Dragon Ball GT Final Bout era mi elección, no podía ser más feliz.
Ver a Goku en 3D por primera vez me volaba la cabeza, esa lucha de Kamehamehas pulsando repetidamente cuadrado, triángulo y círculo, con esa música de fondo y esas voces en japonés… me tenía enamorado.