Marquez Sega dijo lo mismo con Dreamcast.
Se suele comparar mucho la situación, pero no tienen nada en común. En el caso de Sega, fue un abandono del hardware, literalmente, de la noche a la mañana. Y tampoco es que tuvieran muchas más alternativas. Era eso o quebrar. Hasta ese día no hubo ni un solo movimiento que hiciera pensar que iban a tomar esa decisión.
Aquí está siendo un proceso de salida/transformación, o como se quiera llamar, progresivo durante un período largo de tiempo.
Puestos a compararlo, se parece más a lo que ocurrió con Windows Phone: declararon un compromiso inquebrantable de seguir con el SO mientras iban sacando sus apps en Android... hasta que pasó lo que pasó.