Electronic Arts se encuentra en plena tormenta interna tras su venta a Arabia Saudí. Mientras la directiva presume de haber convertido la Inteligencia Artificial en el eje de toda su estructura, desde el arte conceptual hasta la evaluación de empleados, dentro de los equipos creativos crece un malestar profundo. La compañía ha impuesto el uso diario de IA y exige formación obligatoria a sus más de 15.000 trabajadores, una estrategia que para muchos está más cerca del control que de la innovación vista la trayectoria de EA con el paso de los años, lo cual, ha abierto una lucha interna en el seno de la compañía.
La brecha entre ejecutivos y empleados nunca había sido tan visible, y llega hasta tal punto de una desconfianza, justificada por lo que vamos a ver, donde los empleados temen por sus empleos de una manera absolutamente real. ¿Acaso los nuevos dueños van a mantener a todos en sus puestos de trabajo cuando ya les están obligando a usar IA? ¿Cuánto aguantarán estos con mayores cargas de trabajo que antes?
EA obliga a sus empleados a usar IA y abre una lucha interna que podría terminar muy mal

Según datos internos filtrados, el 87% de los directivos usa IA a diario frente a apenas un 27% del resto del personal. Y aunque desde arriba defienden que la automatización mejorará la eficiencia, los equipos aseguran que lo único que ha aumentado es la carga de trabajo y el riesgo de perder sus empleos.
El chatbot interno de EA, llamado ReefGPT, se ha convertido en símbolo de esa tensión: produce errores constantes que los propios trabajadores deben corregir antes de entregar cualquier tarea, o lo que es igual, genera más trabajo, no lo quita, pero al mismo tiempo, cuando mejore, hará que esos mismos empleados que ahora lo corrigen sean totalmente prescindibles.
Por tanto, es una cuestión temporal y de carga de trabajo, donde sobra decir que nada va a mejorar realmente.
La empresa se defiende, pero la situación comienza a ser insostenible justo después de la venta

La situación ha llegado a tal punto que varios estudios, como Respawn, han visto recortes de personal mientras algunas funciones de QA (control de calidad) pasaban a sistemas automatizados. En paralelo, los artistas y diseñadores denuncian que cada vez se delegan más procesos creativos en algoritmos entrenados con obras preexistentes, lo que plantea dudas sobre los derechos de autor y la originalidad de los futuros títulos de EA.
La empresa intenta sostener el discurso de que la IA “liberará el potencial creativo” de los equipos, pero la realidad es que muchos empleados lo perciben como una forma de reemplazo encubierto. Un tercio de los desarrolladores del sector ya considera que la IA generativa está dañando el desarrollo de videojuegos, y dentro de EA las preocupaciones éticas, el impacto energético y el sesgo algorítmico se suman al miedo por el futuro del empleo.
EA, de momento, ha optado por el silencio público y no ofrecer declaraciones de esta lucha interna que ha abierto la IA. Pero puertas adentro, la división entre quienes ven la Inteligencia Artificial como progreso inevitable y quienes la viven como una amenaza directa no deja de ampliarse.
Si el objetivo era reinventar el modo de crear juegos, quizá lo estén consiguiendo, aunque a un precio que podría redefinir la relación entre tecnología y talento humano en toda la industria. ¿De verdad creen que liberará el potencial creativo de gente que tiene por trabajo ser, precisamente, creativa, entre otras tantas cosas? Esto no ha hecho más que empezar, veremos hasta dónde llega.
https://elchapuzasinformatico.com/2025/10/lucha-interna-ea-creatividad-humana-automatizacion-ia/