Listo, juego terminado tal como indicó el OP. ¿Y ahora qué?
Sobre el juego, la verdad quedé gratamente sorprendido. No esperaba demasiado, y apenas apareció la primera “broma” (mostrar un pene porque sí, y listo, esa era la broma) pensé que ya entendía el tipo de humor que iba a dominar todo el juego. Y sí, en parte es así, pero aun con ese tono tiene un par de momentos que genuinamente me sacaron una sonrisa.
Lo que realmente levanta al juego son los personajes, que en general resultan carismáticos e interesantes. La historia es un cliché tras otro, pero está bien contada, entretiene y, con la toma de decisiones, termina enganchando más de lo que pensé.
Para mí, el mayor lastre del juego es la jugabilidad. Y no hablo de los QTE estilo Telltale, sino de los minijuegos de hackeo y la sección de asignar misiones. Los minijuegos se sienten completamente innecesarios, y la parte de asignar casos no acaba de convencer. En principio suena genial: factores externos afectando tus recursos, ver cómo interactúan los personajes, leer cada misión y pensar qué héroe encaja mejor… pero en la práctica, más de una vez envié a alguien a una misión y justo después aparecía otra en la que ese mismo héroe tenía claramente una opción especial para resolverla de forma positiva. Y eso se siente frustrante.
Y lo segundo peor del juego tiene que ser el soundtrack, y en general, la mezcla de sonido en las partes de acción. Casi todas las canciones suenan como si las hubieran sacado de alguna librería Creative Commons, y la única que no tiene ese toque de marca genérica es, directamente, espantosa.
Aun así, la historia cumple muy bien y me quedé con ganas de más. Tal vez me habría gustado un capítulo extra para explorar un poco más a los demás integrantes del equipo, o algo que mostrara cómo te los ganaste uno por uno (o, en su defecto, no ganártelos). Pero entiendo que el presupuesto no daba para tanto.