Sólo pensando en Javier Gutiérrez me acordaría de El autor, Hogar, Modelo 77 o La isla mínima, estando todas muy bien. Incluso la primera de Campeones se sale un poco de la típica comedia española y está graciosa (la segunda es un pufo). Así que como para decir que no hay buenas pelis españolas.
Una de la que se habla muy poco es Negociador, con Ramón Barea, que es muy recomendable. Tratando el tema de la negociación con ETA desde un prisma complicado con ciertos toques de humor negro, pero consigue caer de pie.