Por desgracia puedo decir de primera mano que es un lugar donde es fácil perder el control.
La última vez que fui a Tokio por negocios acabamos celebrando un contrato, se me fue la mano con el Macallen y los sochus y acabé en un callejón recibiendo un oral por parte de un travelo.
Termino y me viene un gilipollas pidiéndome dinero en inglés, y amenazándome con llamar a la policía (una de las muchas estafas a guiris que hay en Shinjuku). Le puse en su sitio en japonés y hasta le pagué el taxi al travelo.
Si me pilla la policía de verdad si que pringo de verdad por residente.
Lo dicho, distrito para ir máximo una o dos veces al año.