El pasado 3 de septiembre tres chicas de Goteborg (Suecia), de 14, 16 y 17 años recibieron el siguiente mensaje en un chat grupal en la App Signal: "Estoy organizando todo, ¿podéis recoger las granadas mañana?" En la madrugada del 5 de septiembre dejaron una granada de mano en un edificio en Mölndal. Al día siguiente llegaron a Nödinge y detonaron una granada en la puerta de un edificio tras tomar un tren y un bus que las dejó a 24 kilómetros al norte de Goteborg. Las granadas las transportaban en sus bolsos y en el mismo lugar abandonaron otra granada que fue crucial para resolver el caso. Fueron detenidas porque sus huellas dactilares estaban en ellas, y además las captó una cámara de un cajero automático retirando 3800€ en efectivo que recibieron las tres. Eso cobraron del grupo criminal Foxtrot, uno de los más potentes de Estocolmo y el cual sus líderes están en el Kurdistán Iraquí, Dubai, España o Marruecos. Es un ejemplo más de cómo el crimen organizado en Suecia capta a niños para atentar con explosivos contra rivales.
https://www.aftonbladet.se/nyheter/krim/a/oEROn7/tonarstjejer-kastade-granater-at-foxtrot?utm_source=sdrn%3Avg%3Aarticle%3AJO1arb