Cada vez que perdemos un partido en el que el otro equipo no es especialmente superior aparecen, siempre y no falla, no menos de tres madridistas catastrofistas soltando gilipolleces antológicas en un partido que el Madrid ha empatado en el segundo 32 y que ha llevado hasta el final recibiendo el gol de la derrota luego de quedarse en inferioridad numérica -inmediatamente después- y otro que ya es simplemente porque te la tienes que jugar a intentar igualar porque no tienes tiempo y si te marcan pues que te marquen.
En un partido tan ajustado que he visto con mis propios ojos, porque ha sido ajustadísimo, aparecen los clásicos de siempre a explicarle 1) por qué en realidad el otro equipo ha dominado pese a que da absolutamente igual lo que digan, tú has visto que no ha dominado una mierda y 2) cómo el Madrid ha sido apaleado hasta el ridículo, ha sido totalmente inferior y demás mierdas que sólo han ocurrido hoy -bueno, ayer ya- en sus cabezas.
Todo esto, generalmente, por una sensación de disgusto que vienen arrastrando toda la temporada y por desaprecio hacia Florentino que se materializa en crítica hacia el equipo así pierda 7-8 luego de hacer un partidazo. Qué razón tenía el calvo éste cerebrito en fútbol cuando afirmaba que la gente era cada vez más emocional con estas cosas. Qué coñazo de peña.