Pero LeBron también es la superestrella que menos problemas ha tenido en ceder espacio y balón a otras estrellas en sus equipos. Por algo es la única que ha ganado en tres franquicias distintas con distintos compañeros.
Y a diferencia de jugadores como Luka mismamente, sabe también marcar diferencias off ball.
Eso no quita que su mejor versión ofensiva sea así, rodeado de currelas y dirigiendo todo lo que ocurre. Por algo 2018 es el cénit del jugador ofensivo de baloncesto. Y por algo ha sido capaz de carrilear a las dos mayores bandas que yo he visto en unas Finals. Lo lleva en el ADN desde St. Vincent St. Mary.
El problema de Lakers es el de siempre. Que al combo Luka, Reaves y Le41old le van a faltar patas y cardio para superar la megaexigencia física en los dos lados de la cancha a la que te van a obligar OKC o Boston en las Finals.