Nisi Ojo con esto porque la cosa ha cambiado y ya pueden decir misa que lo de “derecho de admisión” ya no vale.
¿En qué sentido ya no vale?
Un establecimiento privado puede legalmente prohibirte la entrada y la única manera de luchar contra eso y tener tú razón es denunciando y probando que la razón por la que se te vetó el acceso responde a algún tipo de discriminación. No tiene más.
Queda a absoluta discreción del juez y de tu capacidad de convencimiento para determinar si se te prohibió la entrada con razón o si se te violentó de alguna manera. Es decir, que es tu palabra contra la suya. Así que sí que pueden, sí. Y lo hacen. Por eso las discotecas siguen sin dejarte entrar según les salga del capullo y jamás le van a decir a la policía que es porque no les gustan tus zapatillas, pese a que ése sea el motivo.
Nisi El derecho de admisión te lo sueltan como que “oye tío no quiero que estés en mi bar” pero realmente debes esgrimir una excusa muy razonable. Vamos que antes era como la carta comodín pero es que realmente no es así.
Tienes que armarla para que realmente dicho derecho sea aplicable.
No sé en qué mundo vivís.
Tú no eres absolutamente nadie, eres un ciudadano random que serás, no sé, profesor, biólogo, funcionario, no lo sé, lo que sea.
Tú llegas a mi bar, y te digo que no entras porque no me sale a mí de los cojones. Me acerco a ti, de buenas maneras, y te digo al oído "no entras porque no me sale a mí de los putos cojones". Entonces no entras, no tiene más, te cabrearás o todo lo que tú quieras, pero no entras. Yo ahí ya me hago el loco, te digo que eres agresivo y todo lo que me salga a mí de los huevos, te digo que por favor te calmes, etcétera, etcétera. En resumen: que no entras.
Ahora tú si quieres me denuncias, y dentro de 6 meses se nos citará para un juicio rápido de estos de mierda en el que ninguno tenemos pruebas de nada, yo me inventaré una razón por la que no te dejé entrar y tú contarás tu versión, y quedará a completa discreción del magistrado determinar quién tiene razón de ambos.
Eso de que tienes que armarla o reglas así que os inventáis en vuestra cabeza en el mundo real no sirve para nada. Te puedo dejar fuera sólo porque me salga a mí de los huevos y puedo terminar teniendo razón yo, pero perfectamente, vaya. No necesito que líes nada.