irakmata
Guapísimo, y luego se llevaban bien
"Le cogió por la pechera, le dijo lo típico 'te voy a matar, como me hables así te reviento...' no recuerdo literalmente, pero fue algo así", añade Garro, que vio la escena de cerca, pero tampoco se inmutó demasiado, porque llevaba el tiempo suficiente con Aragonés para que estas cosas formaran parte de su repertorio.
Cuando lo explicaba el técnico tras el partido se notaba que la historia estuvo cerca de desmadrarse: "Pasó por delante de mí y tiró la botella. 'Conmigo no, ¿se entera? Míreme a la cara, conmigo no puede ser'. No he estado a punto de darle un cabezazo de puro milagro".