En la necrópolis de Aegae, ubicada en Vergina, en el norte de Grecia, los arqueólogos han encontrado las tumbas de familiares de Alejandro Magno. La más importante es sin duda la de su padre Filipo II de Macedonia , que reinó entre los años 359 – 336 ac . Fué un hábil rey y comandante militar, que estableció las bases para la victoria de su hijo sobre Darío III y su conquista de Persia. Tambien han hallado la de su hijo (Alejandro IV) y su medio hermano (Filipo III), cada uno, en su propia tumba. La tumba de Filipo II , también contiene los restos de una mujer y un bebé muy pequeño, que los investigadores concluyeron que eran su esposa Cleopatra Eurídice y su hijo recién nacido, lo que encajaría con el relato histórico según el cual Filipo fué asesinado junto a su mujer y su hijo recién nacido. Los investigadores apuntan a que la pierna del esqueleto masculino presenta una rotura y posterior cicatrización que se ajusta a las descripciones de la cojera de Filipo. En último lugar, la edad aproximada de la mujer, de unos 18 años, también encaja con el relato histórico, que cuenta que Cleopatra Eurídice fué asesinada cuando apenas era una niña. En el lugar han aparecido objetos de oro macizo que habrían pertenecido al propio Alejandro Magno. El lugar ya había sido localizado en el año 1977, pero no ha sido hasta ahora que se ha podido saber los resultados de los investigadores y arqueólogos y quienes estaban enterrados. Sin duda un gran descubrimiento de la historia.